Un reloj de arena marca 15 minutos, el tiempo justo para que las reuniones diarias en Insignia se consideren realmente productivas.
Se trata de un sprint en el que organizamos nuestros proyectos “sin pérdidas”, adaptándonos mejor a los contratiempos, manteniendo una comunicación ágil, priorizando el talento y los resultados, y transformando ideas en proyectos tangibles.
¡Así son las reuniones diarias en Insignia!. En tan solo 15 minutos, enfocándose en los detalles importantes, sin distracciones, gracias al Método Agile.
¿Qué ocurre durante los 15 minutos que dura el sprint?
Aunque no parezca mucho tiempo, el límite de 15 minutos anima a los miembros del equipo a focalizarse solo en los detalles importantes, sin distracciones. Básicamente, se expone lo que se hizo el día anterior, lo que se planea hacer hoy y los obstáculos que te pueden impedir progresar en tu labor.

Por ejemplo, nosotros lo hemos aplicado con éxito en el proceso de gestión de ofertas, aumentando las ofertas que entregamos mensualmente en un 300%…¡y vamos notando los resultados!.
Este enfoque desde luego, no es una invención nuestra. Hace un año, os anunciamos en este post de nuestro blog que estábamos formándonos sobre la metodología Lean Construction,
una extensión del Método Agile adaptado a los procesos constructivos. Pero lo que más nos ha influido ha sido el programa de formación en Agile Project Management & Scrum que realizo nuestra gerente en La Salle Campus BCN, y el toque final del workshop en Agile Team Leadership impartido por Javier Garzas. Adaptar el conocimiento aplicado de los sistemas Agile desde el mundo informático a la construcción, ¡ha sido todo un reto!

Ya intuimos que nos ayudaría a mejorar la productividad, enfocándonos en optimizar los procesos de planificación, transformación y control de manera continua. Además, esta metodología fomenta una mayor implicación de todas las partes involucradas en el proceso constructivo. Promueve una comunicación abierta, toma de decisiones conjunta, intercambio de conocimientos y el aprovechamiento del talento del equipo en un ambiente colaborativo, beneficiando tanto la eficacia como la eficiencia en la ejecución de las tareas.

Los resultados, una vez superado el proceso de adaptación, están siendo prácticamente inmediatos, muy positivos y gratamente sorprendentes.
Por cierto, el reloj de arena de 15 minutos que marca el principio y fin de la reunión, ¡es real! Y hay días, que terminamos antes, como hoy…. ¡Siempre superándonos!


