Hoy queremos compartir un proyecto muy especial que hemos realizado en Durango: la instalación de un sistema de aislamiento térmico por el exterior en el edificio anexo de la Iglesia de Santa Ana de Durango.
Historia del edificio rehabilitado junto a la Iglesia de Santa Ana de Durango
La iglesia data nada menos que del siglo XV, y sufrió una reconstrucción en el siglo XVII donde previsiblemente también se le añadió el edifico anexo donde actuamos, a modo de sacristía.

Originalmente, este anexo contaba con dos alturas y entorno al año 1900 (acorde a catastro) se levantaron las dos alturas superiores donde actuamos.
Anteriormente ya realizamos la obra de rehabilitación interior para las viviendas, como os contamos en este artículo anterior, por lo que ahora tocaba centrarse en las fachadas.
Estudio de las posibilidades para el aislamiento térmico de la fachada
La primera opción que se planteó por parte de la Dirección de Obra de cara al aislamiento térmico suponía una inyección de espuma aislante dentro de la cámara de fachada junto con un trasdosado desde el interior de las viviendas, pero se realizó una cata en el muro de 30cm de espesor y se comprobó que estaba realizado íntegramente con ladrillo macizo y sin cámara. Por ello, se optó por el SATE, empleando un aislamiento mediante placas de XPS grafitado de 8cm de espesor.


Colocación del andamio e inicio de los trabajos de rehabilitación
Colocamos un andamio tubular de acero y nos pusimos manos a la obra. Realizamos una reparación de las molduras de piedra que marcaban la separación entre la sacristía original y el anexo de las dos plantas superiores mediante mortero de reparación estructural, para devolverle sus geometrías originales.

Algunos canecillos de madera, situados bajo el vuelo del alero, se encontraban podridos y en pésimo estado, por lo que los sustituimos por piezas nuevas talladas idénticas a las originales. También sustituimos las bajantes de pluviales por elementos de PVC, ya que las piezas originales eran completamente irrecuperables, y realizamos varios raseos y reparaciones.


Colocación de las placas de SATE y carpintería de aluminio
Finalmente, tras la colocación del SATE y la aplicación de acrílico final, junto con las nuevas carpinterías de aluminio que colocamos previamente durante la rehabilitación de los interiores, esta fachada centenaria quedó completamente renovada, combinando la eficiencia energética moderna con el respeto por el patrimonio histórico.

Aquí os dejamos este vídeo para que podáis haceros una idea de los trabajos necesarios para restaurar esta fachada con más de tres siglos de historia.
Este proyecto no solo ha mejorado la habitabilidad del edificio, sino que también ha preservado su valor arquitectónico para las generaciones futuras.
Estamos orgullosos de haber contribuido a la conservación de este importante monumento histórico en Durango, y continuamos comprometidos con la excelencia en cada uno de nuestros proyectos.


