Amaya Alonso en Pymeros: construir una empresa desde el oficio, la constancia y la confianza

Amaya Alonso, fundadora y directora general de Insignia Rehabilitación y Arquitectura, durante su entrevista en el programa Pymeros con Alejandro Peña.

Arrancar una empresa desde cero nunca es solo una decisión profesional. A veces nace de una necesidad, de una etapa que se cierra o de la convicción de que las cosas pueden hacerse de otra manera.

Eso es lo que comparte Amaya Alonso, fundadora de Insignia Rehabilitación y Arquitectura, empresa especializada en rehabilitación de edificios en Bizkaia, en su entrevista con Alejandro Peña en Pymeros. Una conversación cercana y honesta en la que repasa los inicios de Insignia, el crecimiento de la empresa y los aprendizajes que han marcado el camino.

“Pasar de estar sola resolviendo urgencias a liderar un equipo de más de 25 personas no ocurre de un día para otro. Es el resultado de muchas decisiones, mucho aprendizaje y una forma muy concreta de entender el trabajo.” – Amaya Alonso.

 

Emprender cuando el contexto no acompaña

 

Insignia nació en 2012, en plena crisis de la construcción. Después de varios años trabajando en rehabilitación de edificios, Amaya se encontró ante un punto de inflexión profesional.

El sector atravesaba un momento complicado, había poco trabajo y las alternativas que tenía por delante no terminaban de encajar con lo que quería hacer. En lugar de incorporarse a otra empresa del sector, decidió crear la suya propia.

No era una decisión fácil. Tenía dos hijos pequeños, pocos recursos para empezar y un mercado difícil. Pero también tenía experiencia, conocimiento técnico y una idea clara: quería construir una empresa especializada, seria y con criterio propio.

Desde el inicio, Insignia apostó por la ejecución propia y por el control de los trabajos. No se trataba solo de hacer obras, sino de hacerlas bien. Con medios, con equipo, con rigor y con una forma de trabajar basada en el oficio.

Amaya Alonso en Pymeros hablando sobre Insignia Rehabilitación y Arquitectura en Bizkaia

La rehabilitación como reto técnico

 

Uno de los puntos más interesantes de la entrevista es cómo Amaya explica la complejidad de la rehabilitación.

En obra nueva, muchas veces se parte de cero. En rehabilitación, en cambio, cada edificio tiene su historia. Aparecen soluciones antiguas, intervenciones que no estaban documentadas, patologías ocultas, materiales deteriorados y problemas que solo se descubren cuando empieza la obra.

Por eso, rehabilitar exige algo más que ejecutar. Exige observar, diagnosticar, interpretar y resolver.

Ese conocimiento técnico fue clave en los primeros años de Insignia. La empresa empezó resolviendo patologías constructivas, filtraciones, goteras y problemas concretos que requerían mucha atención y experiencia. Eran trabajos pequeños, pero importantes para construir confianza.

Cada problema resuelto abría una puerta. Cada cliente satisfecho ayudaba a consolidar una reputación.

 

De los primeros encargos de rehabilitación en Bizkaia a un equipo consolidado

 

Amaya recuerda aquellos primeros años de visitas a arquitectos y administradores de fincas, presupuestos, gestión administrativa, facturación, cobros, compras de material y coordinación de los trabajos. Hacer empresa significaba estar en todo.

Con el tiempo, Insignia fue creciendo. Llegaron más encargos, más personas, más estructura y obras de mayor envergadura. Hoy la empresa cuenta con oficina técnica, jefes de obra, oficiales, albañiles y fontaneros.

Amaya Alonso en Pymeros hablando sobre Insignia Rehabilitación y Arquitectura en Bizkaia

 

Ese equipo permite abordar proyectos más complejos sin perder una de las señas de identidad de la empresa: el control sobre la ejecución y la capacidad de aportar soluciones en obra.

Porque en rehabilitación los imprevistos forman parte del proceso. La diferencia está en cómo se responden.

 

Mirar al futuro sin perder el origen

 

Hoy Insignia mira hacia adelante con nuevas líneas de trabajo y nuevos retos.

Además de su trayectoria en fachadas, cubiertas, estructura y envolvente del edificio, la empresa ha comenzado a desarrollar servicios vinculados al interiorismo, coordinando proyecto y ejecución desde una visión más global.

También hay espacio para la innovación, la economía circular y la automatización en construcción, ámbitos que conectan con algunos de los grandes desafíos del sector.

Pero más allá del crecimiento, la entrevista deja una idea clara: Insignia sigue apoyándose en los mismos principios con los que nació. Criterio técnico, constancia, ejecución cuidada y compromiso con el trabajo bien hecho.

Mirar atrás permite entender todo lo construido. Y en esta conversación, Amaya comparte precisamente eso: la historia de una empresa en Bizkaia que ha crecido paso a paso, aprendiendo en cada etapa y manteniendo una forma propia de hacer las cosas.

Este artículo recoge solo una parte de la conversación. En la entrevista completa, Amaya habla con más detalle de los inicios, de los momentos difíciles, de cómo fue creciendo el equipo y de los retos que hoy afronta Insignia. Una charla honesta sobre empresa, rehabilitación, aprendizaje y constancia.

Te invitamos a verla completa aquí:

Desde Insignia queremos agradecer a Pymeros y a Alejandro Peña la oportunidad de compartir esta conversación.

Pymeros realiza una gran labor dando visibilidad a las pymes y acercando al público las historias, retos y aprendizajes de quienes están detrás de cada empresa. Un espacio muy recomendable para conocer de cerca el tejido empresarial y las personas que lo hacen posible.

Puedes descubrir más entrevistas y proyectos en:
https://pymeros.com/

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