En este artículo hablaremos acerca de la restauración de una fachada de arenisca de un edificio residencial en Getxo, frente al Puente Colgante.
Proceso de restauración de una fachada de arenisca en un edificio residencial en Getxo, frente al Puente Colgante.

Causas de la restauración de la fachada y seguridad previa
El edificio en cuestión, construido íntegramente en hormigón armado en 1955, está forrado con sendas piezas de arenisca para otorgarle un acabado estético pero la belleza del conjunto se estaba desmoronando, literalmente, desde las barandillas de los balcones hasta la acera, convirtiéndose en una amenaza para los transeúntes.
Éste fenómeno había obligado a la propiedad a colocar una visera en la acera y a tomar medidas cuanto antes.


Observando las fotos del estado previo, se aprecia que la mayoría de las fisuras y desprendimientos se producían en el punto de anclaje de las barandillas con la losa de los balcones, un punto muy habitual de entrada de agua.
Este proceso se producía principalmente debido al deterioro de las armaduras de las losas de hormigón que conforman los balcones, en las que penetraba el agua a través de pequeñas fisuras. Con ello, se oxidaban y expandía la sección de las armaduras de su interior, expulsando los recubrimientos de hormigón y arenisca.
Instalación de plataforma elevadora y andamios
Contratamos una plataforma elevadora diésel de 26m de altura para la reparación de estructura, colocamos varias torres de andamio para poder acceder a los balcones y nos pusimos manos a la obra.


Impermeabilización de balcones
La operación de rescate comenzó con la impermeabilización de los balcones, esas proyecciones de espacio privado en el dominio público, que habían comenzado a mostrar signos de angustia mediante el desprendimiento de la piedra.
Comenzamos picando la baldosa catalana y la capa de nivelación existente para posteriormente aplicar una capa de mortero impermeabilizante y reconstruir el conjunto. Simultáneamente, se realizó la reparación de los forros de piedra arenisca.

Soluciones para la reconstrucción de la piedra según memoria técnica.
La memoria técnica del proceso de reparación, redactada por el arquitecto Mario Ezquerra Frías, sugería dos soluciones para la reconstrucción de la piedra en cuestión;
- Reproducción del forro mediante piezas de piedra arenisca con las geometrías de las originales mediante tallado,
- Recuperación de la geometría mediante morteros minerales ópticos modulables, con resinas y pigmentos que imitan el color de la piedra.
A juicio del arquitecto, la solución más integradora resultaba ser la reconstrucción mediante mortero, ya que permite obtener un resultado de piedra envejecida bastante similar a la actual y es una solución más económica, juicio que desde Insignia compartimos.

Reparación de la estructura
Para la reparación de la estructura, se comenzó picando las piezas de hormigón y arenisca que se encontraban sueltas para terminar de desprenderlas. Había algunos fragmentos de piedra que incluso se podían retirar sin la necesidad de picar, un auténtico peligro para los transeúntes, que por estos lares acostumbran a salir sin casco a la calle.


Imprimación anticorrosiva en armaduras
Una vez que las secciones de armadura oxidadas se encontraban libres, se lijaron completamente hasta dejarlas brillantes y se les aplicó una generosa capa de imprimación anticorrosiva a base de resinas epoxídicas y zinc para protegerlas y evitar que se oxidasen de nuevo.

Reconstrucción del hormigón y la piedra
La reconstrucción del hormigón se realizó mediante un mortero de reparación cementoso de naturaleza alcalina con polímeros y fibras, mientras que para la reconstrucción de la piedra empleamos un mortero de reparación a base de cal natural pura, arena y aditivos. Este último se pidió expresamente “a medida”, imitando el color y textura de la arenisca original para que las reparaciones ejecutadas quedasen casi inapreciables respecto al original.


En las secciones de piedra que conllevaban un gran volumen a reparar, introdujimos unas varillas de acero inoxidable fijadas al soporte de hormigón mediante una perforación y resina epoxídica, que sirviesen a modo de armadura para asegurar la fijación del mortero.



Recomposición de juntas abiertas
Finalmente, se abrieron y recompusieron las juntas entre piezas de piedra que se encontraban abiertas. En las fotos se puede apreciar el gran trabajo realizado por nuestro equipo de albañiles.

Y ahora sí, con el edificio restaurado a su estado original y brindando seguridad tanto a sus residentes como a los transeúntes, podemos tomarnos unos minutos para capturar algunas imágenes tanto del edificio como del Puente Bizkaia, que es precisamente lo que está haciendo Sara en esta imagen, que nos está echando un mano con los contenidos estos días 😉



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